miércoles, 5 de abril de 2017

Días

Días como hoy están hechos para reflexionar,
para soñar,
para añorar tanto a cambio de nada,
para enviar sonrisas en el viento.

Hoy trato de avanzar,
de buscar respuestas,
de encontrar una salida,
de secar estas lágrimas.

Estoy de pie,
nadie dijo que sería fácil, pero en estos momentos recuerdo cada palabra cual libro de narraciones extraordinarias.

"Eres bella, ¿lo sabías? - dijo él - Porque no te das cuenta de lo hermosa que eres por fuera y eres tan humilde al sonrojarte cuando te lo recuerdo. Por eso eres más bella aún".

Sí, soy consciente de todo,
de los días que pasan,
de tus errores y desdichas,
de temores y decisiones drásticas,
¿Qué hacer? ¿Ignorar? No lo creo.

Seguiré escribiendo en mi diario,
pintaré otro mandala cada fin de mes estación tras estación,
no creo en los cuentos de hadas ni en finales felices,
pero sí en este corazón que late a mil por hora cuando recuerda que existes, que aún respiras, que luchas día a día y extrañas muchas cosas.

Me resigno a este otoño,
seguiré girando y en las noches de luna llena brillaré tanto que la tierra temblará,
la marea subirá
y el mundo sabrá que aún existe este sentimiento.

Sí, la vida es rosa, porque aún piso las nubes y creo en un mundo ideal,
porque mis dedos aún dibujan sonrisas en el cielo más oscuro,
porque me lo dijo aquel pájaro azul,
porque sembraré más flores
y quedaré sentada afuera esperando,
siempre,
en silencio,
hasta volverme polvo,
y revivir en otras vidas.

Lo siento, pero esta mi manera de amar.

- Ali