lunes, 27 de marzo de 2017

La vida en rosa

Un paso más al día a día,
esas ganas mías de decirte todo en tan poco;
la vida es rosa si uno lo propone,
dulce, cremosa y muy suave.

Tu sonrisa no se compara a nada y hoy quise marcar diferencia.

Nada podrá evitar que esta alma rebelde intente dibujar todo tu cielo con estrellas infinitas,
brillantes,
perpetuas,
maravillosas,
hermosas.

Esta luna sabrá la respuesta,
una incógnita sin derecho a reclamo,
sé cuánto esfuerzo das día a día
mientras tanto
seguiré balanceándome
cuál campanas al atardecer,
tocando la canción,
tú melodía,
arrullando un sueño,
bajo un cielo rosa.

Nunca sueltes mi mano,
sigue mirando adelante y cuéntame que historias se escribirán en esta y siete mil millones vidas más.

La vida es rosa,
cremosa,
dulce y suave;
eternamente suave.

- Ali 

domingo, 26 de marzo de 2017

Juré

Juré no volver a revisar tus redes sociales,
prometí no buscar entre nuestras conversaciones el significado de la palabra 'querer',
sin embargo,
hoy todo cambió y me dejé llevar por el impulso leonino que tengo. Mi ego pudo más y ahora, sentada a orillas de un mar casi azul cristalino lamento no haber sido valiente.

Nuestra historia llena de dibujos, cuentos, anécdotas, cosas en común, colores, sintaxis, música, cine, intentos de escenas románticas, del sexo, de gatos tristes y azules, de nuestros ojos negros buscando una luz, de mi corazón frío y egocéntrico, de tu alma desdichada pero fuerte, de las peleas, las reconciliaciones, de eso y un 'lost and found' eterno. No, no quiero llorar al escuchar nuestra canción, pero mi rabia pudo más y pienso que todo sucede por algo.

Quisiera decirte tanto, volver el tiempo atrás y borrar cada palabra, de haber sido valiente cuando me propusiste una hora de aventura a cambio de un futuro lleno de dulces y dibujos animados, de ser niños siempre y dejar de burlarme de tus medias de Elmo.

¡Demonios! ¡¿Qué hice?!

Todo es diferente. Mis amigos dijeron que nunca mereciste mi cariño, no después del desplante aquel 31 de diciembre, esa humillación fue fatal.

Ahora todo es más claro. Tú y aquella joven bien parecida, de cabellos lacios sedoso, de figura ideal, sonrisa angelical, entrelazada a ti mientas vistes aquella camisa rosa oscura que tanto me gustaba, llevas el mismo peinado, la misma barba, creo que a final de cuentas... Jamás ibas a permitir dejar tu mundo de publicista reconocido, de fiestas a orillas del mar, en el Caribe, de reuniones superfluas y carentes de sentido por una chica simple, de casa, que ama vestir zapatillas Converse con jeans azules y blusas, que ama el vino y aún disfruta escuchar punk rock mientras traduce textos soñando ser reconocida algún día. Lamento no ser ella, no amar un par de tacos y vestidos entallados de la marca más cara mientras se maquilla con los insumos más finos. Perdón, perdóname por ser niña y retroceder aquel 11 de diciembre, perdona por dejar robarme un beso y ser tímida.

Perdona por hacerme promesas absurdas, perdona por dejarte ser libre, perdona por no vivir el YOLO que tanto predicas, perdona, pero yo no soy una más.

Sacudo la arena de mis jeans azules, un par de sandalias negras me indican el camino a casa, el trayecto a casa es largo y necesito llorar esta noche, mañana no, nunca más.

Ahora todo es claro: éramos objetos perdidos que nunca debieron ser encontrados.

No te preocupes, nuestra historia quedará oculta, solo la luna sabrá la verdad; mientras tanto, seguiré traduciendo a mil y un idiomas las formas del verbo 'amar'.

Esa será la única forma de ser feliz.

Sin mi, sin mis temores o esos lápices de colores dibujando sonrisas en tu muro negro. No habrán más excusas.

Lost and found, recuérdalo, sabes a lo que me refiero. Hasta siempre.

Atte. Lola.

*Muchas gracias a una fan de Venezuela por compartir su historia, Ali en la Luna va creciendo*

miércoles, 22 de marzo de 2017

Otoño

Esta tarde es distinta, el viento ha cambiado subdirección, las aves migraron a otros terrenos, el clima evolucionó, las noches son más largas y los días escasos, son los primeros días de otoño más exóticos de mi existencia; mientras escribo estas líneas me pregunto qué harás, cómo te sentirás, creo que debo dejar de preocuparme tanto y centrarme en otras cosas.

Dicen que las promesas son inquebrantables, yo acato esa ley al pie de la letra, algo así como cuando decidí ir a refugiarme a la luna. Aquella fue mi hogar durante mucho tiempo, me arrullaba, me protegía de todo (y todos), me enseñó a ser más fuerte y evitar cualquier contratiempo.

Hasta hoy recuerdo a mi pequeño pájaro azul, al perro que resguardaba mi umbral, al árbol frondoso en la ventana, a mi cabaña, mi pequeña y humilde morada, qué puedo decir, soy infinitamente feliz por cada paso que doy y seguiré dando durante toda mi vida. Busco en el horizonte un amanecer, otra atardecer, algo mágico al borde del mar, con la brisa recorriendo mi cuerpo cual baile de primavera. Hace un año por estas fechas, sentía una gran dicha interna, una ansiedad inexplicable y fascinante. Luego de tomar drásticas decisiones pude convertirla en arte, en baile, danza, volví a pisar un escenario y ahora no hay quien me detenga.

Me quedo quieta un instante, hay un pajarillo cantando en mi ventana, no, no estoy en la luna, soy una terrícola de carne y hueso, con alma y mucho sentimiento por dar. Veo el cielo mientras el reloj casi dan las 6, es hora de volver a mi trabajo, la vida no espera pero da una oportunidad para ser grandes. Soy optimista y quiero saber que me depara, vamos.

jueves, 9 de marzo de 2017

Destino

Cada día que pasa es un nuevo reto, una aventura que se escribe a detalle, con lápices de oro, dibujando sonrisas, borrándolas, reescribiéndolas como un carrusel de emociones; tan mágico como anecdótico.

Ambos entendimos que no somos el centro del universo, nuestros egos se disminuyeron al pasar de los días, semanas, meses, pero aún así continuamos en el ruedo. Me alimentas con tu aliento, te devuelvo la respiración como polvo de estrellas iluminando la noche más oscura.

Creo que es innecesario ahondar en detalles, pero, hoy vale la pena: estamos locos. Nunca podremos entender porqué todo es tan pesado, enredado, maravilloso y hermoso a la vez.

Soy un poco tímida, tu rebeldía es aquella pólvora que enciende mi castillo de colores; me das la mano tibiamente, me jalas al agujero blanco, bailamos al compás de nuestra melodía, la gravedad no existe esta vez.

Caigo sobre nubes, me elevas a la luna, regresas a tu estrella, nos miramos cómplices asegurando un nuevo episodio la próxima vez.

Me recuerdas lo terca que soy, te resalto mis intenciones de protegerte hasta el último respiro, de aquí a siete mil millones de vidas más. Sonreímos nuevamente, todo se vuelve silencio.

Es el universo,
cíclico y turgente,
oscuro y sumiso,
somos dos,
el infinito es nuestro destino.