lunes, 15 de febrero de 2016

Deshielo

Los demonios se espantaron cuando llegó el momento, las redes sociales son un medio de comunicación tan moderno y frío que rompe con cualquier romanticismo clásico, este caso fue distinto, fue un filtro que permitió a este congelado corazón salir de su caparazón de acero y volver a latir en un instante. 
Cerré los ojos mientras oía cada audio que enviaba, 'estos amores modernos', pensé, '¿Ali, cómo puedes reaccionar?'. Los nervios me carcomieron de a pocos y un ataque de ansiedad se aproximaba.
Su voz me arrulla, debo admitirlo, tiene una combinación sutil de hombre maduro, adolescente enamorado y una pizca de miel de la más alta calidad; único elixir que logró en pocos días romper con cinco años de soledad y borrar marcas que dejaron aquellos que osaron pisar mis tierras con intención de robarse algo de mi poca riqueza espiritual. Mis tres semillas (esperanza, amor y dulzura) las guardaba en un frasco de porcelana con tapa de hierro, en la alacena más alta de mi dormitorio. Pudieron haber saqueado todo, destruido mi cuerpo, mi mente, mis deseos de vivir, intentaron pisar mi rostro contra el lodo y escupirme vociferando sandeces mientras se regocijaban en su maldad, pero jamás se enteraron de la existencia de ellas. Años han costado levantarme de a pocos, con algún que otro foráneo que llegaba a mis sembríos e intentaba regarlos sin éxito alguno.
Gracias a este ser especial he vuelto a respirar, no quiero extenderme mucho, pero las emociones embargan cada palabra que comparto en este breve escrito. Gracias nuevamente por aparecer en el momento exacto, a la hora indicada, tus ojos me llenan de vida, tus manos me hacen sentir segura, tu sonrisa me llena de ternura y tu cabello hace que mis dedos se enreden cada que juego con tus rulos, eres todo lo que necesité, todo y más en esta vida y siete mil millones de vida más. Simple, no quiero nada más.
Siempre estaré esperándote, no perderé la paciencia, estuve aguardando tanto tiempo que unas horas de más para encontrarte cada atardecer no hará la diferencia.

Pd. Si decides en el futuro continuar con esta travesía inusual, avísame, créeme que estaré preparada y continuar creciendo.