viernes, 7 de agosto de 2015

Enredos

Las vueltas que da la vida, esta noche después de muchas quiero escribir, decir tanto oculto como mis verdades a flote. 

Escribir absurdos llenos de dulzura, romper miedos cargados de inocencia, mirarme al espejo y quererme, ya no ser un fantasma en tu vida... 

Tu vida, sí, tu vida.

Soy un enredo hablando, 'madura y perfecta' no caben en mis cánones, menos ser una señorita refinada de clase A1. No soy ni antisocial ni socialité, no rio en los momentos exactos. Soy la caja de pandora que estuvo perdida y deseaste abrir.

Soy una común y silvestre... mujer.

Mis uñas quebradizas intuyen que mi alma es directamente proporcional a tus emociones, tan fluctuantes como raras.

Una raya más al tigre no hace la diferencia, no me inhibo ante tus intenciones, me contraria tus actitudes. Soy buena en lo que hago - mi talento es innato, decías - pero mala en el arte de amar; todo es producto de mi alma quebrada, gastada, cansada, tan yo.

No me quiero ir de aquí, deseo algo tan imposible como perfecto, ser tan solo un átomo en el espacio ¿Es tan poco pedir?

Reprimir, liberar, difundir, voltear - dijo una vez mi hermano - mirar de frente y sin máscaras.

Estas líneas reflejan tanto mi caótico interior como mi cabello oliendo a flores enredado entre tus dedos a medianoche. Es tan divertido.

¿Esperarte?... se le olvidó, nunca volvió.

Aldine A. Mármol (23 julio 2012, 21:02 - mensaje vía Facebook)