miércoles, 8 de julio de 2015

Danzar

Es casi el mediodía en redacción y las palabras fluyen como un río incansable de agua fresca sobre el valle de mi mente e ilusión, es Aldine corriendo en medio de la pradera huyendo de las mariposas y recogiendo flores a su paso. 

¿A qué va tanta dulzura Aldine? Me auto pregunto. Pues aún no lo sé, lo único que deseo en este momento es recordar buena épocas donde las palabras no importaban y un simple caramelo era símbolo de amistad, o amor. Amor, esa palabra ese sentimiento que aún no experimento ¿o tal vez sí? quien sabe.

Una canción se repitió por enésima vez en el reproductor, me recordaba a esas épocas donde la vida era más fácil, solo debía estudiar para sacar buenas calificaciones y obtener un buen puesto al final de la secundaria. Primera en mi sección, octava a nivel global, fue un logro total.

Una mañana allá por los 2003 una de tantas melodías de moda se oían en la radio, era primavera y lo más caro que un púber – adolescente podía pedirle a sus padres era un MP3 del tamaño de un celular. Yo tuve uno, directamente de los Estados Unidos, ‘When I come around’ de Green Day era mi despertador colegial. 

“Señorita, I feel for you, you deal with things that you don't have to”. ¿Qué era eso? Ay Aldine, eres una monse, esa música nunca estará de moda, oye reggaetón, ¿Has ido a Los Botes? ¡Ahí conocí a Gianfranco! es tan sexy hasta cuando me besa, es muy respetado entre sus amigos, fuma, ¿Has fumado? Ay Aldine, eres una tonta. Me dijo alguna vez Angie.

¿Reggaetón? ¿Sexy? ¿Respetado entre sus amigos? Esas amistades que manejaba, no podía pedir más – sin desmerecerlos – siempre fui la nerd y monse del salón. Un año después me quitaría la careta cantando frente a todo el plantel. Esa fue mi manera de imponer ‘respeto’. Risas aparte agradeceré siempre a la vida por enseñarme a convivir en todo ámbito sin menospreciar o criticar a alguien por su condición social y/o económica.

“It feels like something's heating up, can I leave with you? I don't know what I'm thinking bout, really leaving with you


Esa frase curiosa que incita a mayores consecuencias, luego pasaría por unas clases de baile a lo largo de mi adolescencia retrocediendo con las enfermedades respiratorias, volviendo triunfante en cada evento y finalizando en la graduación. Eran tiempos más fáciles, lo admito, donde nunca podré volver. Solo añoro que estas experiencias me hayan dado la fortaleza para seguir. Han pasado más de 10 años, aún no puedo creerlo.


Cierro la ventana de redacción, son más de las dos de la tarde, tengo hambre, llegando a casa almorzaré y volveré a los pasos de baile básicos. Siempre es bueno hacer funcionar mi cuerpo, quita el estrés me devuelve a la vida. Una vuelta, un salto, posición uno de ballet, fusión con hip hop, rebelde Ali, baila todo lo que quieras y al final vuelve a tu luna a dormir. Mañana se vienen mejores aires.